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El pasado 23 de enero concluyó en Burgos el Congreso Internacional La resistencia de las sombras. Memoria y ausencia del patrimonio disperso, un encuentro excepcional que reunió a algunos de los principales especialistas nacionales e internacionales en historia del arte, coleccionismo, conservación patrimonial y estudios sobre procedencia. El evento, celebrado en el marco del proyecto Nostra et Mundi e impulsado por la Fundación de Castilla y León, ha sido un hito tanto académico como social para la reflexión sobre el patrimonio artístico deslocalizado.
Durante tres intensas jornadas —celebradas en formato mixto entre la Universidad de Burgos y la plataforma digital del congreso— se debatió sobre el destino, la memoria y las múltiples vidas del patrimonio que, por motivos históricos, comerciales o políticos, se encuentra hoy lejos de su lugar de origen. El congreso reafirmó la necesidad de comprender estos bienes como parte de una herencia cultural común, cuyas trayectorias requieren análisis riguroso, cooperación internacional y nuevas narrativas compartidas.
Un programa de excelencia y voces de referencia
La conferencia inaugural corrió a cargo del prestigioso historiador Richard L. Kagan, quien abordó el “descubrimiento” artístico de España en Estados Unidos entre 1880 y 1930, una mirada lúcida que resonó con muchos de los casos analizados a lo largo del congreso. También destacaron figuras como Marian Rosser-Owen, conservadora del Victoria and Albert Museum, que profundizó en los techos artesonados medievales trasladados al Reino Unido, o Christine E. Brennan (The Metropolitan Museum of Art), quien cerró el encuentro con una brillante conferencia sobre investigación de procedencia y colaboración internacional.
El programa se completó con más de sesenta comunicaciones que abordaron desde expolios históricos y transformaciones museográficas hasta casos insólitos de dispersión, restitución digital e investigación archivística. Investigadores como Arturo Colorado Castellary, Bonaventura Bassegoda, Rafael López Guzmán, o especialistas vinculados a instituciones españolas, europeas y americanas, contribuyeron a un debate extraordinariamente plural y riguroso.
Una mirada al largo viaje del patrimonio
Entre los temas que suscitaron mayor interés estuvo la historia de coleccionistas como Isabella Stewart Gardner, cuya pasión por España en el cambio de siglo contribuyó al traslado de piezas hoy emblemáticas en su museo de Boston. También se analizaron episodios de ventas, expolios, desamortizaciones, mercados internacionales, intervenciones de restauración controvertidas o procesos de musealización que redefinieron el significado de muchas obras en su nuevo destino.
Estas narrativas no solo explican el desplazamiento de centenares de piezas vinculadas históricamente a Castilla y León, sino que revelan la compleja red de agentes —anticuarios, viajeros, coleccionistas, museos, estados, restauradores— que modelaron la memoria material de generaciones enteras.
Nostra et Mundi: un proyecto para reconstruir la memoria
El congreso subrayó el papel central de Nostraetmundi.com, el catálogo virtual que ya reúne cerca de 450 obras creadas o conservadas en Castilla y León que hoy se encuentran fuera de España. Cada una cuenta con un estudio detallado sobre su historia, su desplazamiento y su situación actual. Tal y como recordó Juan Zapatero, director de la Fundación de Castilla y León, “más allá del número de piezas, lo esencial es preservar la memoria de su origen, comprender las razones de su partida y promover nuevas formas de reencuentro”.
En ese sentido, el proyecto coordinado por María José Martínez Ruiz, profesora de la Universidad de Valladolid, continúa avanzando en la investigación académica, la divulgación pública y el diálogo entre instituciones de procedencia y de acogida.
Un agradecimiento necesario
Desde el equipo de Nostra et Mundi queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a la Universidad de Burgos, por su impecable labor organizativa y por acoger este encuentro en un marco académico excepcional, a los más de 80 ponentes que compartieron su investigación, tiempo y entusiasmo, a los participantes presenciales y en línea, cuyo interés constante dio sentido a cada sesión, y, por supuesto, a todos los colaboradores institucionales, técnicos y voluntarios que hicieron posible este congreso memorable.
Hacia un futuro común
El éxito de La resistencia de las sombras confirma la importancia de seguir trabajando en el estudio del patrimonio disperso desde una perspectiva interdisciplinar y colaborativa. Las reflexiones generadas en Burgos —sobre conservación, derecho, identidad cultural, memoria histórica y nuevas tecnologías— abren caminos esenciales para repensar la relación entre los lugares de origen y los espacios de acogida.
Desde Nostra et Mundi continuaremos impulsando este diálogo, convencidos de que comprender el pasado es la mejor forma de construir un futuro compartido.


